miércoles, 26 de octubre de 2016

La llegada de Chloe

Esta historia se remonta a una semana antes de que naciera mi “mini g”, sábado 9 de abril, la mañana fue complicada, me levanté bastante mala, el desayuno me sentó como el culo y a eso de las 12 más o menos empiezo con contracciones.
Un par de días antes me bajé una aplicación para el móvil que controlaba las contracciones, etc. Después de casi una hora con dolores, decido irme a casa de mis padres a comer. Cristian estaba trabajando y quería esperar a que viniera. Cuando llegamos a casa empiezan a espaciarse y se me pasan los dolores, así que nada… qué le vamos hacer, Chloe ha decidido esperar.
Durante la semana siguiente, los días no mejoraban, todas las noches a cuatro patas haciendo algún ejercicio, tambaleándome de un lado a otro, en fin, qué os voy a contar que no hayáis pasado ya. Le decía a Cristian:
  • uff, de esta noche no pasa”
Qué ilusa, el jueves subí a hacerme el exudado vagino-rectal que te hacen unos días antes de la fpp, y me dijo la enfermera que estaba a puntito, que estaba dilatada de 3 centímetros y que no iba a verme para monitores, que como mucho me daba tres días, qué poco se equivocaba.
Al día siguiente, viernes, vi a una amiga, yo no podía ni andar, estaba malísima con mareos, vómitos, una cara que tenía… lógico, me quedaban 24 horas para ponerme de parto.

Y llegó el gran día, sábado 16 de abril de 2016. Me levanto como una pera, super bien, después de haber dormido toda la noche de un tirón, y me digo:
  • ¡Será posible, veo que no sólo llego a la fecha como con Naia, sino que soy hasta capaz de pasarme, todavía veo que me lo tienen que provocar!
Salimos a comprar las madres, Naia y yo. Desayuné perfectamente, corrí y jugué con mi hija en el supermercado, me sentía tan bien que las chicas decidieron ir a por carne a otro supermercado. Como me sentía pesada y Naia no quería salir del coche, decidí quedarme con ella en el parking dentro del coche, además llovía muchísimo y como era ya tarde pensábamos que no iban a tardar mucho. ¡Ay, amigas, qué equivocada estaba!, Naia empezó a portarse un poco trasto así que le dejé mi móvil, y empecé a sentirme un poco acalorada. Me quité el abrigo, como os he dicho antes, llovía y hacía bastante frío, empecé a tener molestias, así que con el reloj de muñeca empecé a controlarme esos dolorcillos, que empezaron normales, pasados 10 minutos empecé a sudar y a tener náuseas, tuve que salirme del coche en manga corta y lloviendo a mares porque cada vez era un dolor más intenso y fuerte y sólo me calmaba con los meneítos y agachándome como si hiciese sentadillas, vamos, un cuadro en toda regla. Me volví a meter en el coche porque iba a coger una pulmonía, y después de una hora y cuarto, salieron las madres de comprar, yo estaba con la cabeza en el reposa brazos y agarrándolo con fuerza de los dolores que tenía ya, por mi cabeza sólo pasaba ahora sí que sí, es el día.
Me pregunta mi madre:
  • Jess, ¿qué te pasa?, levanto la cabeza y cuando me ve la cara exclama ¡vámonos al hospital ahora mismo, estás de parto!
  • ¿Cómo lo sabes? Pregunté.
  • Lo sé, así que vamos a dejar a Naia en casa y nos subimos las tres, me contestó.
Y eso hicimos, dejamos a Naia y pasamos por casa a por los papeles. La veo que baja con la maleta y todo, y le digo: ¿dónde vas con la maleta, si seguro que me echan para atrás?, pero cuando llegamos a las 14.30 me exploran y no, no me voy a casa, me quedo, efectivamente estoy de parto, entro con 5 de dilación y me ponen la epidural.

Mientras tanto, mi tía llama a Cristian, estos últimos días se llevaba el móvil al trabajo porque como habéis leído me ponía muy mala, y le dice que estoy en el hospital, que estoy de parto. El pobre ni se cambia porque claro, voy muy deprisa. A las 17.30 pasa la matrona y cuál fue nuestra sorpresa… ¡no había dilatado nada desde que entré!, la bolsa no se había roto, aunque expulsaba líquido, y la matrona decidió romperla y ponerme oxitocina, así que procede a romperla y empiezo a echar líquido. Me dice que me deja un ratito para terminar de expulsarlo todo y que ahora pasa con la medicación. Al cabo de una hora más o menos empiezo a notar un dolor inmenso, le digo a Cristian que me mire que creo que tengo la cabeza cerca, no puedo aguantar y tengo la necesidad de empujar, me dice que espere unos minutos pero que si no puedo, llama a la matrona y que me explore. No dio lugar, en ese momento entraba por la puerta, me explora y me dice:
  • Increíble, si lo sé te rompo la bolsa antes.
Efectivamente la cabeza estaba ahí, me dice que va a por todos los instrumentos, no me da tiempo a ir al paritorio y que vaya empujando cuando sienta la contracción. La muchacha tardó unos segundos, trajo todo el instrumental necesario, y en la habitación de dilatación di a luz, sí, sí, habéis leído bien, en la salita de dilatación di a luz, como antiguamente, sin potro, y sin casi epidural. Empecé a empujar con cada contracción, me sentía cansada, no era tan fácil como en el potro con tus agarraderas, en fin, ya sabéis, haciendo fuerza cogiéndome la piernas y en uno de esos pujos Cristian me dice:
  • ¡Ahí está la cabeza, falta poco cariño!
La matrona me dice que si quiero tocar la cabecita, al principio digo no y enseguida digo sí, la toco y digo:
  • ¿Qué es eso que noto?

Y me dice Cristian y la matrona a la vez, ¡es pelo! “QUE TIENE PELOOOO” asombrada, no me lo esperaba, Naia nació calva y me parecía tan raro que Chloe tuviera pelo que dije ¡no puede ser!, me estáis mintiendo, pero no, efectivamente después de dos pujos más salió mi niña, mi pequeña, mi bomboncito, no podía ser más feliz en ese momento, sentía que estábamos por fin completos, podíamos decir que después de todo lo malo pasado, teníamos nuestra gran recompensa, una familia completa con dos maravillosas niñas.

martes, 18 de octubre de 2016

Hormonas, que malas son

Continuamos con la historia...

Que contaros del segundo embarazo, fue horroroso, no porque me sintiera fatal y  malisima todo el día, si no porque se me partía el alma el ver a mi niña pequeñita querer estar conmigo y no tener fuerzas para cogerla siquiera, os lo juro eso fue lo peor

Que deciros que no sepáis ya, el embarazo transcurrió muy parecido al de Naia, vómitos constantes, mareos, perdidas de conciencia, por su puesto el peso, baje 11 kilos en total, menos que con Naia, pero muchos también, también tengo que decir, que al contrario de Naia, empece a tomar la medicación mucho antes, subía constantemente a urgencias, por la desidratacion, las vitaminas, al contrario que Naia no e estado mas de 8 horas ingresada, en general transcurrió bien, en el 6 mes empece a poder comer algo, al menos una o dos veces en semana una de las comidas se quedaba en el cuerpo, y entonces podía estar mas con mi hija, aunque no me creáis fue lo mas duro, los síntomas que tenia del embarazo ya sabia como eran, pero los de no poder atender a mi hija no y eso, amigas mías, fue una prueba muy dura.

Encima las hormonas te juegan una mala pasada, porque te da por pensar y no son cosas buenas, a mi se me venia a la cabeza, me dejara de querer, no va a saber quien es su madre, chicas son tonterias y muy gordas, tus hijos jamas se olvidan de ti, mi hija no tenia ni dos años y sabia que estaba mala, se venia a  mi lado se acostaba, me comia a besos, y siendo tan chiquita comprendia que no podia estar con ella todo lo que queria. Solo puedo decir, que ella me a enseñado muchisimo.

Mi marido y yo durante este embarazo, tomamos la decisión de no tener mas familia, no porque no queramos, si no porque yo lo paso francamente mal, estoy segura que si no me pasara esto, trendriamos una familia numerosa, es lo que siempre hemos deseado, pero con este contratiempo, creo firmemente que nos quedaremos con dos, es un numero redondo y bonito, y la vida ahora mismo esta difícil para un tercer hijo.

Chicas, con esto no quiero decir, que vosotras no tengáis un embarazo bueno, deciros que todo esto es bajo mi propia experiencia.

Ponerse a trabajar

Bueno pues que puedo contar nuevo, que las madres no sepáis ya con el cambio tan radical que da un bebe, pues poco la verdad, pero si voy a contar mi experiencia de 24 horas al día de mami y la búsqueda del trabajo,

Cuando te quedas embarazada piensas, yo no voy a ser de esas madres que deje de trabajar, hay que hacerlo es bueno para la estabilidad económica, y si sigo pensando que es bueno para la estabilidad familiar, pero a la hora de hacerlo, hay amiga que difícil se hace.

Lo malo de trabajar, es que te venden la pelicula de que puedes tener conciliación, creo sinceramente, que esto es una mentira como la Catedral de Burgos, espero y deseo que esto cambie por el bien de los padres que quieren poder, mantener a su familia con una estabilidad económica digna, y a la vez poder estar con sus hijos.

Cuando me incorpore de nuevo al trabajo había pasado 1 año desde aquel maravilloso 5 de enero, y que mal lo pase, no quiero ni pensar las que tengáis que hacerlo cuando el peque tiene 4-5 meses, dios que duro, tenia sentimiento de culpa por dejarla con mi madre, ojo con mi madre, que mejor no iba a estar, pero se  me hacia cuesta arriba pensar que la dejaba, paso el tiempo y bueno te acostumbras, es una rutina mas, también tengo que agradecer el merito a mis compañeros, que ya eran viejos conocidos, y eso se nota, complicidad y que estés tan a gusto. El día a día se hace mas difícil, tienes mas cosas que hacer en el día mucho mas rápido, comprar, lavar planchar, las horas que te quedan pasarlas con la peque, te pierdes cosas, no os voy a engañar, es lo que tiene trabajar que inevitablemente hay cosas que te tienes que perder, ellos avanzan y la mayoría las ves pero no todas, yo me lamente  muchísimo el día que mi niña se echo a andar por primera vez, estaba en una entrevista y desgraciadamente lo tuve que ver en vídeo, no me quedo de otra, llore y todo de la rabia de no estar en ese momento, pero luego pensé, esto es lo mejor para estabilidad familiar, si quiero tener mas familia, esto es lo que hay. Si habéis leído bien, aun teniendo el problema que tengo yo al quedarme embarazada, quería mas hijos.

Y bueno que deciros que el sueño se hizo realidad antes de lo que Cristian y yo pensabamos despues de 8 meses trabajando, estando de vacaciones me empece a rayar y si efectivamente, el deseo de ampliar familia estaba en marcha.

Continuara...

viernes, 14 de octubre de 2016

La llegada de Naia

Si llego el día mas esperado, Domingo 5 de enero 06:45 de la mañana, rompo aguas, madre que nervios mi niña ya quiere estar con nosotros, vamos a urgencias me ingresan, epidural al canto y vamos que ya esta aquí.

12 de la mañana, y mis 10 ctms dilatos, me dicen que en breve suben las ginecólogas y veremos la cara de nuestro tesorete, pasa una hora, dos y empiezo a ponerme nerviosa, porque no suben, se han olvidado, que pasa, entra la matrona y nos dice que puedo empezar a empujar cuando sienta la contracción, no obstante me dan un chute de epidural porque las ginecólogas están en una urgencia, pasan las horas y yo no hago mas que dormir y dormir, si si dormir.

17.30 de la tarde ya todos muy cansados, los familiares subieron al hospital prontísimo, cuando me pusieron la epidural,  Cristian aviso a las madres para que supieran que ese día lo tenían perdido, las compras de ultima hora de los reyes no iban a poder ser, se empieza a poner nerviso ya van hacer 12 horas desde que rompimos aguas, que estuve 15 minutos para poder vestirme, que al final me tuve que llevar una toalla porque no para de salir liquido, en fin, dejemoslo ahí.

Por fin suben las ginecólogas,  me oscultan para ver donde esta la cabeza, le dicen a la matrona que la niña viene de cara que hay que girarla, que normal que yo empuje y la niña no salga, intentan darla la vuelta con las misma manos, pero no pueden, deciden que es mejor meter ventosa, me entra el pánico, había leído acerca de ventosa, palas, etc, empieza a volar mi imaginación va a salir con la cabeza apepinada, mi marido ve mi cara y me dice tranquila todo va  a salir bien, Meten la ventosa giran un poco, la otra ginecóloga se sube con los brazos encima mía a empujar, de dos empujones la niña estaba fuera, mi tesoro estaba encima mía tan perfecta, divina y si, la ventosa la hizo un huevo pero no como yo pensaba, jejeje.

No se si es porque es mi hija pero para mi fue el momento mas maravilloso, verla tan preciosa, con ese color en la piel tan bonita, esos labios que parecían pintados de rojo. en ese momento no había visto bebe mas bonito que ella.

Y después de este maravilloso día comenzó una nueva etapa para mi marido y para mi, eramos padres y ahora si que comenzaba lo duro.

jueves, 13 de octubre de 2016

algunas de las cosas malas que no te cuentan sobre el embarazo


Siempre que escuchas el embarazo es lo mejor del mundo, estas en un estado idilico maravilloso, te encuentras reluciente, no te duele nada, estas perfecta, tu estado en general es inmejorable, pues lo siento mucho pero tengo que discrepar.

Si, efectivamente estar embaazada es lo mejor que me ha pasado nunca, en eso estamos de acuerdo, ahora el proceso, uf, es duro, muy duro. 

Puedo decir que si te toca la suerte de que estes estupenda, no tengas nauseas, no te marees, puedas comer de todo, salir, en genaral una vida normal, hay amiga estas de suerte.

Yo desgraciadamente, si has leido bien, desgraciadamente es quedarme embaraza, enterarte mas o menos a las 5 semanas de ello, disfrutar de este estado tan maravilloso del que hablan la mayoria de las mujeres como unas dos semanas mas, eso hacen 7 semanas de embarazo y empezar a ponerme mala, tener nausas, mareos, no poder parar de vomitar, no comer ni beber, que pasen 8 horas sin ingerir nada de la cuales llevo 5 vomitando, 3 de descanso, querer comer un poco y otra vez a volver a empezar con los vomitos.

Esto amigas mía se llama Hipemeresis Gravidica, para las que no sepáis que es, yo os lo explico, es el peor estado que te puede tocar estando embarazada, en mi caso (siempre hablando por mi propia experiencia), me tiro los 5-6 primeros meses vomitando, mareada, sin fuerzas, es un estado asqueroso, muy difícil de llevar. Esto no significa que no seas capaz de salir adelante, como e dicho a mi me dura lo 6 primero meses muy mal, gracias a la medicación que me suministran en el hospital el séptimo y octavo mes los paso mejor y cuando paso de ocho a nueve otra vez como el principio, digamos que los dos primeros meses del ultimo trimestre son los de tregua junto con el mes del principio que no sabes que estas embarazada.

Con esto quiero decir, que el embarazo no estan bonito como te lo pitan, para mi es una enfermedad, con Naia adelgace 16 kilos y con Chloe 11, con eso os digo todo. 

También deciros que a mi los médicos me dijeron que era hereditario, mi madre tuvo tres hijos y con los tres los paso fatal, antiguamente no se diagnosticaban estas cosas, yo en mis dos embarazos los pases fatal y mi hermana esta llegando a su quinto mes de embarazo y no tiene ningún síntoma de hipemeresis, asi que chicas que mis palabras no os den miedo, esto no le toca a todo el mundo. y como e dicho al principio efectivamente tener hijos es maravilloso.

Gracias por tener tiempo para leer mi blog, si queréis que lo grabe y suba a mi canal de youtube dejarlo en comentarios. Ciaoooooo

miércoles, 12 de octubre de 2016

Bienvenidos

Bienvenidos a mi blog, yo soy Jess y espero que os guste el contenido, si tenéis algún consejo no dudéis en dejarme en los comentarios.
También tengo un canal de youtube así que no dudéis en pasaros y suscribiros.

Gracias por darme vuestra atención, Bye